Nadie duda en el Mundo Unión que el tesoro del semillero que estaba escondido en el fondo del mar y salió a flote con la previsible salida del colombiano Yeimar Pastor Gómez Andrade a la MLS de los Estados Unidos se llama Franco Calderón. Por condiciones técnicas y, fundamentalmente, por personalidad, este chico nacido hace 22 años en Hermoso Chaco —provincia de Chaco— es la nueva joyita que tiene el Tate en sus manos.



































