Unión ha conseguido, al margen de esta sumatoria de puntos (11 sobre 15), una línea futbolística en la que el equipo se vio favorecido por el 5-3-2 que decidió el Gallego Méndez cuando las cosas no salían. Se solucionó la falta de firmeza defensiva, pero también hubo avances en el juego y en la creación de situaciones de peligro ante el arco rival. Fueron muy pocas en los dos primeros partidos (resueltos por la mínima diferencia ante Central Córdoba y Huracán como visitante), pero tanto ante Gimnasia, Newell's y Lanús, la cosa mejoró. Y en el último partido, más allá de que Corvalán fue la figura que emergió por encima del resto, hubo un buen primer tiempo de Vera, también de Gordillo y de Roldán (lo mejorcito con la pelota en el primer tiempo e inexplicablemente reemplazado cuando se jugaba el cuarto de hora del segundo), la peligrosidad de siempre de Machuca y varios desbordes de Zenón por izquierda que no encontró a un "9" adentro del área que pudiese resolver.