Gustavo Munúa dijo después del partido que era uno de los temas que se iban a analizar. Hay una realidad: Unión es un equipo intenso, que produce un gran desgaste, con mucha explosión y con jugadores sometidos -en su gran mayoría- a un sacrificio muy grande. En ese aspecto, el equipo responde. Quizás el único partido en el que se encontró con "la horma de su zapato", fue el domingo. Enfrente tuvo a un rival que también le jugó con mucha intensidad y por momentos hasta dando la impresión de correr más que Unión. Y el propio Munúa, antes del partido, admitió que ese desgaste podía traer consecuencias cuando tomó la decisión de excluir de los titulares a Gastón González, "para cuidarlo y meterlo en el segundo tiempo, descansado, para aprovechar el cansancio de los jugadores rivales". No funcionó, pero la idea con la que viajó a Junín fue la de no exigirlo desde el arranque, teniendo en cuenta que no lo había visto entero físicamente durante la semana.