El gol de Lucas Barrios dejó varias sensaciones: 1) los regalitos se pagan muy caros ante jugadores de jerarquía; 2) todos nos fuimos del 15 de Abril con la sensación de que Unión perdió dos puntos, más allá de que el contexto general del partido haya sido de bastante paridad. Gimnasia se sintió más cómodo y seguro en los primeros 30 minutos, sin dominar. Unión levantó en la parte final del primer tiempo, también sin dominar. Y en el segundo, el partido -que había sido muy intenso y atractivo en el primer tiempo- se fue desinflando y hasta parecía que le quedaba más resto a Unión para capitalizar alguna réplica, hasta que llegó el regalo defensivo (error claro e inadmisible) que le dio a Barrios la posibilidad de empatar el partido.



































