Hay dos jugadores del actual plantel profesional tatengue con idéntica situación contractual en el Mundo Unión: se les termina el contrato en diciembre de este año y la reglamentación FIFA indica que podrían irse en junio a cualquier lado ante la falta de acuerdo para renovar el vínculo con el club que los formó. Está claro que no es el deseo ni el espíritu del zaguero Franco Calderón ni de Lucas Esquivel, mucho menos de sus respectivos entornos. Ninguno se irá libre, con el saludo; todo lo contrario.

































