Pasaron algunos días pero se descubren los vestigios de la ilusión perdida por las eliminaciones coperas. En la cancha, al actuación ante Huracán fue un llamado de atención. Algunos hechos no habituales (por ejemplo, discusiones y hasta trompadas en las plateas) también. Y lo del miércoles era una prueba de fuego, máxime cuando al cabo de los primeros 45 minutos el resultado era negativo y por dos goles. El repunte del equipo se dio en el resultado como consecuencia de un buen juego. Unión metió y jugó. No se eximió de ninguno de los atributos indispensables para una remontada así de visitante y ante 20.000 personas. Y a la salida del vestuario, los de mayor experiencia tuvieron la palabra. Polenta dijo que "si hay que agarrársela con alguien, que se la agarren conmigo, con el 'Mugre' (por Corvalán)o con Moyano". Y Corvalán, el capitán que arrancó en el banco y entró en la parte final del partido para aportar su empuje, se explayó aún más.




































