Con un estadio repleto con miles de cabecitas tatengues, que se destacaban más al no haber banderas (recordar la sanción de los organismos de seguridad por los hechos de violencia), el Unión del "Kily" no anduvo con vueltas para hacerse cargo de tanta ilusión, de semejante aliento y fue al frente de una. A los 4 minutos, nada más, se la puso Vargas en la cabeza a Orsini pero el ex Boca ratificó lo de arco cerrado.


































