“La bajante afecta principalmente a la pesca en el sentido de la navegación. El otro problema es que algunas especies, sobre todo aquellas que son un poco más lentas en las migraciones, esto ocasiona que se lentifique su metabolismo. Esto pasa mucho en la laguna ya que esas especies quedan encerradas y si hay heladas o baja mucho la temperatura, corren riesgo de morirse. Otra contra es que falta oxigenación en el agua y al no correr tanto el río baja la calidad en la pesca”, analizó Ariel Robledo, periodista especializado en Pesca.


































