El odio y la discriminación racial, religiosa, étnica, cultural o sexual vuelven, una y otra vez, contra las colectividades y sus instituciones y contra las minorías. Vuelven en pleno siglo XXI y es grave: en el país, las denuncias por antisemitismo —hostilidad contra los judíos— crecieron un 106% en 2018 con respecto a 2017. Durante el año pasado se registraron 834 casos, mientras que en 2017 hubo 404: es decir, las denuncias se incrementaron más del doble. Pero además, aparece el efecto viral: 9 de cada 10 agravios antisemitas ocurrieron en las redes sociales.

































