Hay gran preocupación en el rubro de los boliches bailables. Según manifestó a El Litoral el empresario Jorge Reynoso, “es imposible tener un negocio y no poder trabajar hace un año, los propiestarios están realmente en una situación crítica, fundidos, con problemas laborales, en un contexto totalmente agreste, sin mantenimiento, mosquitos, sin iluminación en el sector, con robos”

































