El Litoral viene dando cuenta de los problemas de convivencia y movilidad (acceso y egreso) que son moneda frecuente entre los jóvenes que asisten a los boliches ubicados a la vera de la Ruta Nacional Nº 168. Incluso se han dado situaciones de violencia entre los asistentes y personas asignadas a la seguridad privada de estos locales bailables.




































