Dos jóvenes amigas se encontraron en un sueño común: construir sus casas de forma sustentable y en armonía con la naturaleza. Por eso, decidieron hacerlas de tierra cruda en un terreno ubicado en Colastiné Norte. Pero estas viviendas tienen un plus: son las primeras construidas en Santa Fe con el paraguas normativo del nuevo Código de Habitabilidad de la ciudad, que admite el uso de materiales "no convencionales" en las edificaciones.


































