Otra vez, el debate en el Concejo de Santa Fe se nacionalizó, influido por la agenda de los medios porteños. Con el agregado ahora de dos elementos: el primero, que hubo un anclaje local; el segundo, que cada exposición en el recinto parecía teñida de campaña electoral, de cara a las elecciones del 14 de noviembre. Claro: la inseguridad es el gran problema (no ya la pandemia), y desde los atriles se repartieron responsabilidades entre unos y otros.


































