"Todo esto lo venimos haciendo tal cual planeamos desde esta pandemia, tal como hicimos con el hospital militar un mes antes de empezar a usarlo", explicó el médico. Y añadió: "En el Cullen teníamos una morgue calculada para 30 camas críticas (19 de Terapia y 11 de Coronarias) y hoy llegamos a las 60 camas respiradas. En el Cemafé se habilitaron 8 camas críticas además de 20 camas de piso que no estaban en la estructura sanitaria de la ciudad". A todo esto se sumó la apertura del Viejo Iturraspe, el Mira y López, Sayago y Protomédico que no tienen morgue, y los sanatorios privados que, en principio, no tienen morgue, consignó Poletti.