No tengo dudas: entre los cargos políticos más desafiantes, el de intendente de una ciudad puede encabezar la lista. Es que hay tantos críticos e intendentes como habitantes tenga el lugar. En las comunidades pequeñas, ese cargo –el titular del Ejecutivo de cualquier pueblo o ciudad- es de tiempo completo y de máxima responsabilidad, porque también es real que a veces la gente no entiende de jurisdicciones y no discrimina si un problema es federal, provincial o municipal: el intendente es el culpable.


































