El 2 de julio de 1931 se produjo un hecho histórico para la ciudad de Santa Fe, la región e incluso el país. El Obispado santafesino entabló una comunicación telefónica con el Vaticano y las crónicas de la época la ubican como el primer llamado desde estas tierras hacia Roma. Desde aquí encabezó el acontecimiento Monseñor Juan Agustín Boneo y en la Santa Sede recepcionó Monseñor Domingo Tardini, Prelado Doméstico del Papa Pio XI.


































