Los niños y niñas son observadores atentos de su entorno, y a través del dibujo y el juego, han compartido visiones inspiradoras. Por ejemplo, una niña de tercer grado expresó: “Los árboles nos dan vida, podemos respirar gracias a ellos, por eso utilicé muchos, porque no pueden faltar en una ciudad”. Otros también imaginaron una “ciudad moderna” o “futurista”, con ideas innovadoras como “Las carreteras tienen que ser superpuestas una arriba de la otra, porque hay muchos autos y poco lugar”. Incluso, una niña propuso la creación de una “torre de luz gigante porque me gustaría que todos podamos ver bien cuando salimos de noche”.