Con el inicio de la pandemia, el coronavirus puso contra las cuerdas a las personas fumadoras. La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió el año pasado que el Covid-19 "ataca principalmente los pulmones; que el tabaquismo deteriora la función pulmonar, lo que dificulta que el cuerpo luche contra ésta y otras enfermedades infecciosa". Y este 31 de mayo, que se conmemora el Día Mundial sin Tabaco, es el motivo perfecto para reflexionar sobre las implicancias de la adicción tabáquica y la enfermedad que produce el SARS-CoV-2.

































