Aquellos propietarios principalmente de cabañas que están ubicados en el corredor costero de la Ruta 1, al igual que en otros puntos de la provincia, tenían al mes de marzo (con fin de semana largo incluido) una actividad turística colmada, con el 100% de reserva. Pero incluso antes del 20 de marzo -cuando se declaró el aislamiento social, preventivo y obligatorio- en todo el país, el panorama empezó a cambiar en forma drástica. "Tuvimos que devolver todo", se lamenta en diálogo con El Litoral Guillermo Kees, referente de años de los cabañeros.



































