Al año siguiente (1971), el vespertino mostraba en sus páginas una imagen del inicio de obras y detallaba cómo estaba previsto avanzar con los trabajos. “La primera etapa de las obras están previstas finalizar según está previsto, a fines de noviembre quedando a partir de entonces habilitadas para su uso. La obra completa dominará en el futuro próximo el panorama de la costa este de la laguna Setúbal, al norte del puente colgante, hasta tanto comiencen a surgir allí edificios propiamente académicos del Campo Universitario, que ya están en vías de estudio”, explicó el diario. Desde entonces, la UNL creció en ese inmenso predio ubicado a la vera de la Ruta Nacional 168. Al edificio de aulas, se le sumaron auditorios y un comedor. En la actualidad, la Ciudad Universitaria contiene además un campo de deportes con estadio cubierto, canchas de fútbol, piletas, parque y un hotel (en sociedad con el gremio ATE).