El futuro ya pasó, y en la ciudad de Santa Fe pareciera a veces que se mira por el espejo retrovisor. En Buenos Aires ya están regulados, en Rosario son un boom —ahora buscan crear un marco normativo para su uso—, y en esta capital algunos monopatines eléctricos (así se llaman) ya aparecieron en la ciclovía de calle Ituzaingó y en otras, para la mirada curiosa y sorprendida de ciclistas, peatones y conductores.



































