Ante el flagelo de la inseguridad, el municipio está pronto a implementar una reestructuración de la Guardia de Seguridad Institucional (GSI), que es la fuerza municipal que no tiene poder de policía -los inspectores no pueden portar armas ni detener a nadie-, pero que se encarga de la prevención del delito. Será una “prueba piloto” en dos barrios de la ciudad, Roma y Fomento 9 de Julio, en la cual los inspectores a bordo de cada móvil tendrán, según las fuentes municipales consultadas, “una función más disuasiva y de proximidad” con el vecino.
































