Ocurrió hace una semana, en horas de la tarde, mientras los santafesinos estaban padeciendo a duras penas un calor agobiante. En el cielo, las nubes parecieron teñirse en vivaces colores; un rojo apenas plomizo, incluso unos grises azulados, y con formas extrañas, mastodónticas, paquidérmicas.



































