“Se cierra un ciclo y seguramente voy a extrañar a los clientes y a la actividad”, dijo Raúl Rathge, último dueño de la panadería “La flor de Italia”, en diálogo con El Litoral. Como para no echar de menos un negocio que convivió con la familia Rathge desde 1947, luego de que el padre de Raúl, Don Mariano -como era conocido- se la comprase a los italianos, Roque Favale y Capocetti, quienes la fundaron en 1917. Sin dudas que este local dejó recuerdos imborrables en varias generaciones del barrio sur de la ciudad.


































