La lluvia le dio un tinte distinto este domingo a la 120° peregrinación a la Virgen de Guadalupe, de la que estimaban que participaron unos 150 mil fieles católicos, y no se suspendió por la lluvia. Se trata de una de las tradiciones más arraigadas de la ciudad, cuyo lema de este año es “Madre de Guadalupe, llévanos a Jesús, nuestra paz y alegría”. Las actividades llevadas a cabo en el templo de Javier de la Rosa 623 continuaban hasta este domingo a las 22.30.


































