Después de 17 años, la plaza de Liceo Norte se hizo realidad. Nélida Lorenzetti, del Centro Comunitario que lleva el mismo nombre del barrio, la ve de lejos y no lo puede creer. Le parece un sueño y hasta pide que la pellizquen para despertarse. Es que no fue fácil conseguirla. La plaza es el resultado de muchas idas y vueltas, de muchos obstáculos en el camino de esta mujer que dirige la asociación hace 30 años.































