Juan Ignacio Novak
jnovak@ellitoral.com
Durante 2010 se realizaron en el Hospital Cullen 2.951 análisis prenupciales, un paso obligatorio que deben cumplir las parejas antes de contraer matrimonio. La comparación con 2009, cuando el número trepó a 3.677, marca una baja de casi un 25 por ciento. Pero también es llamativo, si se analizan los datos de 2001 para adelante, que 2010 haya sido el primer año en que la cantidad de trámites bajó la barrera de los 3.000.
El Dr. Carlos Piva, a cargo del Consultorio de Infecciones de Transmisión Sexual del mencionado efector, señaló que hubo una disminución evidente, aunque se mostró cauto a la hora de analizar las posibles causas. “Es el primer año donde hay un valor algo discordante, realmente la cantidad de gente que se ha casado bajó. Pero es demasiado pronto para evaluar por qué ocurrió esa disminución. Habrá que analizar los próximos años para verificar si esa tendencia sigue”, aseguró.
El prenupcial incluye únicamente el análisis de VDRL, que detecta la presencia de sífilis. Y, de acuerdo con las estadísticas, el porcentaje de casos positivos es bajísimo: tan sólo ascendió, en promedio, a menos del 0,5 por ciento durante la última década. En 2010, por ejemplo, en el consultorio del Cullen hubo 13 sobre casi 3.000 análisis (ver cuadro).
“De cualquier manera, lo poco que se puede detectar de sífilis a través de los prenupciales -ya que todos los años aparecen algunos casos- es importante porque es una enfermedad que se sigue viendo y es perfectamente curable con un tratamiento muy simple y corto”, remarcó Piva.
Otros análisis
Además del VDRL (la prueba serológica que sirve para la detección de la sífilis) el trámite prenupcial no incluye análisis de otras enfermedades de transmisión sexual, a menos que la pareja lo solicite previamente. “La gente cree que el análisis de HIV se realiza cuando se hace un prenupcial, pero en realidad no es así”, reconoció el Dr. Piva. Y aclaró que esto tampoco estaría indicado, dado el bajo rendimiento que tendría en la práctica.
“Esto obedece en general a que cuando una persona va a casarse, se supone que tiene una pareja relativamente estable. Y el análisis de HIV en pacientes relativamente estables en sus parejas demandaría un costo demasiado alto en relación al rendimiento. En Salud Pública hay que medir estas cosas, de lo contrario haríamos controles de todo tipo a todas las personas y no tendría sentido. Es preferible dedicar las energías a grupos más vulnerables, quienes han tenido sexo sin cuidarse o muestran alguna patología”, analizó el profesional en diálogo con El Litoral.
Producto del desconocimiento o de la creencia que a través de este trámite se realizan más controles de los que en realidad se hacen, el número de parejas que pide otros análisis además del VDRL es muy bajo.
Transmisores
El sector más expuesto a enfermedades venéreas es el integrado por los denominados transmisores de alta frecuencia. “Son personas que tienen relaciones sexuales con mayor frecuencia que la población en general y sin tomar los recaudos necesarios para no infectarse o contagiar a los demás”, explicó el Dr. Piva.
“Ese grupo es el que en general mantiene las infecciones de transmisión sexual en la población. Esas personas tienen más chances de padecer HIV, sífilis o úlceras genitales en relación a quienes tienen una pareja más estable”, agregó.
“En definitiva, lo más importante sería que la porción de la población que estuvo en riesgo real, se case o no, solicite su análisis correspondiente. Las conductas de riesgo lamentablemente las seguimos viendo, tanto en pacientes jóvenes como en adultos”, finalizó el profesional.
Más expuestos
Por ser un consultorio de enfermedades de transmisión sexual, esta área del hospital Cullen tiene (al margen de los prenupciales) una mayoría de consultas de personas motivadas por infecciones o por haber incurrido en situaciones de riesgo. “Generalmente se realizan análisis para sífilis, HIV y hepatitis. Y es claramente superior la cantidad de sífilis de estos pacientes en relación con los que hacen prenupciales” explicó el Dr. Piva. De hecho sobre 4.618 consultas en 2010, se detectaron 211 casos positivos de sífilis, mientras que, sobre 2.951 prenupciales, los casos fueron 13.
































