Tras el estallido delictivo ocurrido algunas semanas atrás en Santo Tomé, parecería que la grave situación de violencia que atravesó la localidad se calmó y quedó en "stand by". Los problemas de balaceras, muerte e incendios de viviendas que se vivieron en los barrios Las Vegas y El Chaparral cesaron temporalmente, aunque siguen mirando de reojo. Sin embargo, uno de los inconvenientes que había tomado relevancia mediática sigue latente: la superpoblación de detenidos en la Comisaría N° 12.


































