Distintas voces se alzaron durante estos días para reclamar la reapertura del riacho Santa Fe, una histórica vía navegable por la que según se cuenta que ingresaron los primeros habitantes de la ciudad durante la mudanza desde Santa Fe La Vieja. El riacho está tapiado por embalsados y camalotes en distintos tramos, y su embocadura sobre el río Colastiné se sedimentó. De esta forma hoy sólo se puede navegar aguas arriba desde su desembocadura hasta la zona de barrio El Pozo. “Queremos que se vuelva a abrir para poder disfrutar de este riacho, que tiene un gran valor turístico para la ciudad”, dijo Ricardo Rípodas, desde la comisión directiva del Club La Vuelta del Paraguayo.


































