Las emblemáticas imágenes de la Virgen de Guadalupe, Patrona de la Arquidiócesis de Santa Fe, y de San Jerónimo, Patrono de la ciudad capital, estuvieron durante años como en una suerte de “exilio forzado”. Es que se encontraban en el hall del Palacio Municipal, pero no se sabe por qué razón fueron trasladadas detrás del edificio, en el área de estacionamiento.

































