La ciencia regional no deja de sorprender por su ingenio para intentar resolver los problemas actuales de la sociedad. Un grupo de investigadores del Conicet desarrolla una trampa cuyo objetivo es atrapar a los mosquitos de la especie Aedes aegypti, que son los vectores de la enfermedad del dengue. De esa manera se busca reducir la población y, por ende, mitigar las infecciones. Lo novedoso es que para atraerlos y capturarlos, combinaron olores humanos que utilizaron como “cebo”.


































