- Con todo en condiciones, se prueba para que no haya una fuga eléctrica, se hace la zanja y se entierra. Se hace con retroexcavadoras, todas certificadas para estas tareas. Viene una “tunelera” dirigida que penetra el suelo, unos 25 metros de profundidad del lecho de la laguna, sale aquí y se engancha el caño. Con la misma máquina se tira el caño para que salga del otro lado. Si no hay complicaciones, serán unos 10 o 15 días de trabajo. Afecta el suelo y cómo se comporta; si la “tunelera” puede pasar bien. Es compleja la tarea, porque el túnel mide 1.850 metros, es muy largo y nunca se hizo en Argentina algo así. Estamos en condiciones de hacerlo.