Luciano Andreychik
Lo dijo Claudia Montenegro, del Departamento de Atención a Víctimas y Testigos del MPA. “Las mujeres se animan más a denunciar, pero falta mucho por hacer desde el Estado y la sociedad”.

Luciano Andreychik
landreychuk@ellitoral.com
@landreychuk
Desde las primeras marchas de #NiUnaMenos hasta hoy, hay pros pero también contras respecto de la violencia contra las mujeres. Lo primero, que la problemática se visibilizó respecto de años anteriores, hay más denuncias y espacios para volcarlas; lo segundo, que el desafío estructural será romper la desigualdad estructural de género y las pautas culturales patriarcales que legitiman la posición de dominancia del hombre frente a la mujer.
De éstos temas y de otros expusieron cuatro especialistas de áreas cercanas: la Justicia. Fue en el marco del panel “Justicia y Género. Jornada de Sensibilización en Perspectiva de Género y Derechos Humanos”. Una buena concurrencia ocupó el recinto del Concejo Municipal para escuchar y participar de la charla debate.
Para Claudia Montenegro, jefa del Departamento de Atención a Víctimas y Testigos del Ministerio Público de la Acusación (MPA), aludir a la palabra “género” implica hablar de las diferencias: “Aquí se activan las concepciones del patriarcado que están insertas en la sociedad. También hay mitos y prejuicios que obstruyen el acceso a la justicia de las mujeres”, dijo.
Consultada por el Litoral sobre las denuncias por violencia de género que ingresan al área que dirige, Montenegro no dudó en afirmar que “son muchísimas”. “La violencia incluye distintas situaciones que no pueden ser abordadas sólo desde la Justicia, sino que necesitan de una respuesta integral, esto es, prevención por ejemplo”.
Las más frecuentes son “la violencia física, primero, y segundo la violencia sexual”, agregó. Pero la antesala de todo esto es la violencia verbal y simbólica. Aclaró que es muy difícil construir estadísticas sobre violencia de género, porque no todas las mujeres víctimas denuncian. “Las mujeres hoy se animan más a denunciar, pero desde todos los poderes del Estado y de la sociedad falta mucho para contener a la víctima. Hay más denuncias, pero no se puede decir que haya menos violencia”.
Respecto de cómo romper las pautas culturales patriarcales enquistadas en la sociedad actual, la especialista fue clara: “Lo que falta de parte del Estado son acciones de ‘discriminación positiva’. ¿Qué quiere decir esto? Dar, facilitar situaciones de igualdad en contextos laborales, por ejemplo. Esto no puede ser sólo declamativo. Hay una desigualdad estructural entre varones y mujeres, por lo tanto, deben haber prácticas positivas que hagan que las mujeres puedan acceder (a aquellos espacios con predominio masculino). Y la educación es clave”.
Patrón de impunidad
Siempre existió la violencia de género. “Lo que ocurre es que hoy con el actual sistema penal, se transparentan y se conocen más las situaciones de violencia”, dijo el juez penal Nicolás Falkenberg, otro de los panelistas. “Pero lo que ocurre es que muchas veces se activa el ‘patrón de tolerancia’, que lleva a que una situación (de violencia) se tolera, se permite, no parece tan grave. Y esa tolerancia genera como consecuencia la impunidad”.
Esto detona dos consecuencias negativas: “Primero, que el victimario se sabe impune, por lo cual repite la acción; segundo, la víctima empieza a descreer del sistema de Justicia, y muchas veces las consecuencias pueden ser mucho más graves que como empiezan. Siempre el círculo de la violencia se va incrementando en este esquema”, precisó su concepto.
“Si logramos hacer desaparecer el patrón de impunidad (que lleva a la reincidencia del acto violento), también se va a reducir la violencia de género. Pues cuando algo se tolera, se reitera. Y contra esto hay aún mucho por hacer”, agregó Falkenberg.
Conflictos domésticos
También participaron del panel Sergio Alvira y Gabriela Arri, de la Fiscalía Especial de Violencia contra la Mujer. “Las denuncias más comunes que recibimos son amenazas, desobediencias en mandato judicial (de acercamiento). Y en la cuestión familiar, el incumplimiento de los regímenes de visitas”, declaró Alvira. “Las denuncias se incrementaron, lo cual es bueno. Eso porque la problemática está más visibilizada”.
El panel estuvo coordinado por la Dra. Érica Stalker. Y fue impulsado con motivo del mes de la mujer (que fue marzo) por la edila Marianela Blangini y sus pares de bloque (PJ - Santa Fe es una Sola). También participaron ediles del interbloque frentista.




