El arte, cuando nace desde las entrañas, suele ser un espejo de la vida. No todos los artistas plásticos lograron encarnar este compromiso de una forma tan acabada como lo hizo Francisco García Carrera, nacido en Rosario en 1914. Su vida y obra son testigos de la transformación que tuvo el quehacer artístico argentino a lo largo del siglo XX. Aunque buena parte de su formación la concretó de forma autodidacta, se graduó en la Academia Gaspary en 1934.

































