“Cada cambio de elementos en la composición nos revelará algo de las luchas que tienen lugar en la cabeza y en el corazón del escultor. Las líneas, las luces, los volúmenes y los espacios nos darán en sus distintas posiciones y comparando contrastes, pautas referentes a las fuerzas psíquicas que inquietan al autor”, esta frase verbalizada por Martín Blaszko y citada por el diario Clarín en 2019, sintetiza la forma de pensar el arte y de ver el mundo de este artista de origen alemán que desarrolló su labor en la Argentina, durante la segunda mitad del siglo XX, donde no solamente fue premiado varias veces, sino también reconocido como uno de los máximos representantes de su disciplina en el país que lo acogió.































