En la segunda mitad del siglo XIX, cuando los pintores impresionistas comenzaban a revolucionar el universo de la pintura en Europa, a los nombres de Pissarro, Degas y Renoir se sumó el de una mujer. Que, producto del contexto, resultó invisibilizada una vez que ese movimiento pictórico fue reconocido como uno de los más importantes de la historia. Se trata de Berthe Morisot, perteneciente a una familia burguesa, que nació un día como hoy, 14 de enero de 1841.


































