“En estos días, en la planta del Museo Nacional de Bellas Artes se presenta al visitante una importante selección de pintura argentina. Entre las obras que descuellan especialmente figuran un ‘Retrato de niño con bufanda’ (1931) y una ‘Naturaleza muerta con frutas’ (1932), del pintor rosarino Augusto Schiavoni. Ambas pinturas, en su tratamiento planimétrico de las formas, en sus gamas quietas y de transparente vibración sensorial, en su clima intimista y casi primitivo, revelan la presencia de un creador. Sin embargo, y por extraña paradoja, ambas obras de Schiavoni durmieron durante varios años en los sótanos del museo, siendo exhibidas últimamente en contadas oportunidades”, indica la pieza periodística.