Durante el verano de 1977, las salas del Museo Provincial de Bellas Artes Rosa Galisteo de Rodríguez abrieron una serie de muestras de singular interés para el público. Una de ellas fue una exhibición conjunta conformada por artistas plásticos provinciales, con obras de pintores, escultores, dibujantes y grabadores, que buscó sintetizar los momentos más significativos de la actividad creadora de la región.



































