Nuevas estrategia productivas y la necesidad de adaptarse a una normativa que plantea la transición hacia la agroecología fueron modificando la dinámica en los establecimientos frutihortícolas de Arroyo Leyes y su zona de influencia. A la frutilla, que se instaló hace años, se fueron sumando nuevos cultivos como sandía (una vieja conocida en los arenosos campos del corredor costero), melón, zapallitos o berenjenas. Así como otros llamados "de servicios", como la crotalaria, que son clave para una gestión con menor carga química en los predios.


































