Antes de marcharse, La Niña dejó una fuerte frustración para la campaña de maíz de primera y girasol en el centro norte santafesino. Las expectativas iniciales de siembra prometían niveles récord de superficie para ambos cultivos, pero con la finalización de las labores el resultado es decepcionante: el cereal cubrió sólo el 70% la proyección y el área implantada es la más reducida desde el ciclo 2015/16; mientras la oleaginosa resignó un 25% de las hectáreas estimadas y concluyó como la segunda más baja en 8 campañas.



































