Costó. Un poco fue por lo que dejó de hacer Argentina y otro poco por lo que hizo Chile. Gareca planteó un partido inteligente y le creó dificultades a la selección de Scaloni. En los primeros 30 minutos, Argentina no encontró el partido. Después, inclinó el trámite sobre el cierre del primer tiempo y tuvo situaciones mucho más claras en el complemento. Los dos arqueros se convirtieron en figuras. Bravo atajando más, pero el Dibu Martínez apareció en escena cuando el equipo más lo necesitaba. Gareca pensó en un partido “largo” que le estaba dando resultado. Pero sobre el cierre, esta furia goleadora de los “9” volvió a beneficiar al equipo. Lautaro Martínez, que venía peleado con el arco en estos últimos tiempos de selección, fue el encargado de marcar el tanto de la victoria y la justicia.


































