Después, a fuerza de ser injustos con los que no serán nombrados, podríamos agregar el nombre del entrenador Ricardo Linari (padre de Luis y Diego) y el de muchos de los peleadores que se hicieron a su lado, como ser Rubén Pasquini, José “El Negro” Braca (durante mucho tiempo sparring partner de Julio César Vásquez), Rubén “El Torito del Salado” Oviedo (a quien daba gusto ver trotar y entrenar, ya que lo hacía con una soltura y elasticidad que muchos de los muchachos de hoy envidiarían), Roberto “Taca” Torres, Daniel Frutos, Juan Ramón “Kunta” Robledo, Jesús Cristaldo, Rubén e Hilario Rojas. Sin olvidar a otros valores, como Enrique “La Chancha” Franco y su hermano José, Carlos “El Funebrero” Ferrer (protagonista del cuento “Cara de Póker”, de Malaquías Lagumbay) y Antonio “Manguruyú” Tablada, el peso pesado que inspiró el texto “La noche aciaga de Caballo Loco” (otra de las narraciones del referido autor).