El fútbol vuelve a llamarlo, aunque ya no vista los botines. A las puertas del Mundial de 2026, Jorge Burruchaga mira hacia adelante sin dejar de volver, una y otra vez, a México 1986 e Italia 1990. Entre el gol que definió una Copa del Mundo y la expansión del torneo a 48 selecciones, el ex volante traza puentes entre generaciones.


































