Fue "Caio" Marino quien hizo la punta tras erigirse en figura en la campaña del primer ascenso de Atlético de Rafaela a la segunda categoría del fútbol nacional. Después, con los pies sobre la tierra y trabajando siempre desde las canteras, llegó el momento de Ezequiel Medrán quien hizo la punta en el final de la campaña 2001/02 y luego transformarse en factor fundamental del ascenso de 2003. Aunque con el Celeste en Primera perdió su lugar a manos del experimentado Ángel David Comizzo, lugar que luego recuperó para descollar atajando hasta el final de campeonato. En la temporada siguiente, lo compró Boca y dos años más tarde fue transferido a Belgrano de Córdoba. En el 2007, partió al Lobos de México y comenzó un derrotero que lo llevó por clubes importantes también de Chile y Paraguay.



































