Hacia fines de 1973, Carlos Monzón, por entonces campeón mundial mediano, visitó Puerto Madryn, en la provincia de Chubut, para participar de una actividad promocional junto al promotor local Vicente Pérez. A raíz de su presencia en la ciudad, el sanjavierino fue invitado a disfrutar de un día de campo y de cacería de guanacos, actividad hoy en día completamente vedada y prohibida (es considerada caza furtiva), pero muy común por aquel tiempo. En dicha ocasión, Carlos estuvo acompañado por su inseparable entrenador, Amílcar Brusa, uno de sus compañeros de gimnasio, Daniel Aldo González ("Gonzalito"), y un fotógrafo.
































