Ganar, ganar y ganar. Siempre ganar. Justo el día que sus compinches (Ruggeri, Batista, Giusti, Burruchaga) le dieron a un tal Carlos Salvador Bilardo el título honorífico de entrenador, Nery le hace honor a ese entrenador que los llevó a la gloria eterna. "Ya me van a pasar la foto los muchachos", dice mientras marcha el primero de un par de jarritas de café. Entonces, la primera respuesta explica la introducción.



































