Aquella Copa Galea de 1977 fue un quiebre en la vida de esos chicos y del tenis argentino. Y Fernando Dalla Fontana lo recuerda como si fuese hoy, por más que ya pasaron 43 años. Fue, además, el resultado de un proyecto. Cuatro años antes se había montado la escuela de tenis de la Asociación Argentina. Alejandro Echagüe y el profesor Juan Carlos Belfonte fueron los responsables. Pero había alguien que los asistía: el chileno Patricio Rodríguez, un nombre que, en la larga charla, Fernando Dalla Fontana lo referenció en decenas de oportunidades, con mezcla de agradecimiento y admiración. "En aquel momento teníamos una gran rivalidad deportiva con Fernando, pero a partir de la Galea, al menos para mí, hubo más unión entre todos y hasta nos tiramos a la pileta del club viviendo un momento muy lindo para lo adolescentes que éramos", dijo alguna vez José Luis Clerc, uno de los mejores tenistas de la historia de nuestro país. Sólo para ubicar, en el tiempo y en la jerarquía, a este santafesino de 62 años que sigue enseñando tenis en el club que lo vio nacer, el Santa Fe Lawn Tenis. El tuvo, aquella vez en 1977, toda la presión encima. En la final, Francia ganaba 2-0, pero Clerc-Gattiker ganaron el dobles y encendieron la llamita de esperanza. Luego, "Batata" le ganó a Vaselin y Dalla Fontana a Casa para ganarle ese partido decisivo al equipo en el que ya brillaba Yannick Noah.

































