La categoría reina del automovilismo continúa ajustando su reglamento técnico de cara a la nueva era sin MGU-H, un cambio que modificó la gestión del turbo y trasladó mayor responsabilidad al motor térmico en el momento de la largada.
La Formula 1 acordó en la Comisión de F1 prohibir el uso del alerón móvil (DRS) desde la parrilla hasta la primera curva, tras detectar riesgos potenciales en un contexto de cambios técnicos y nuevos procedimientos de salida para 2026. La medida deberá ser ratificada por la Fédération Internationale de l'Automobile (FIA).

La categoría reina del automovilismo continúa ajustando su reglamento técnico de cara a la nueva era sin MGU-H, un cambio que modificó la gestión del turbo y trasladó mayor responsabilidad al motor térmico en el momento de la largada.
En ese marco, los equipos acordaron introducir un aviso previo de cinco segundos antes del inicio de la secuencia de semáforos. El objetivo es permitir a los pilotos elevar el régimen del motor y llevar el turbo al rango óptimo para garantizar el empuje necesario en el arranque.
El debate no se limitó al procedimiento de activación del turbo. A partir de 2026, la FIA liberalizó el uso del alerón móvil durante las sesiones para gestionar mejor la energía eléctrica en recta. Sin embargo, el reglamento no especificaba si el DRS podía utilizarse también en la fase de salida.
A diferencia de temporadas anteriores —cuando el sistema solo podía activarse tras completar la primera vuelta— el nuevo marco normativo dejaba un vacío que abrió la puerta a interpretaciones estratégicas.
En circuitos con rectas extensas, como el Autódromo Hermanos Rodríguez de México, abrir el alerón desde los primeros metros podría haber representado una ventaja significativa en velocidad punta y eficiencia energética.
No obstante, desde el punto de vista dinámico, la fase inicial exige máxima carga aerodinámica y tracción para evitar el deslizamiento de los neumáticos traseros, especialmente considerando que hasta los 50 km/h no está permitido utilizar el motor eléctrico.
La principal preocupación planteada en la Comisión fue la seguridad. Con neumáticos y frenos todavía fuera de su ventana óptima de temperatura, permitir el uso del DRS podría incrementar notablemente la velocidad antes de la primera frenada.
El riesgo de bloqueos, pérdida de control o impactos en cadena —en un momento donde los monoplazas circulan extremadamente próximos— inclinó la balanza hacia la prohibición.
Andrea Stella, jefe del equipo McLaren, confirmó que existe consenso en el paddock para no permitir el denominado “modo recto” desde la parrilla hasta la primera curva. La decisión fue aprobada en la Comisión de F1 y ahora deberá ser formalmente ratificada por el Consejo Mundial del Motor de la FIA.
Con este ajuste, la Fórmula 1 busca equilibrar innovación técnica y espectáculo sin comprometer la seguridad en uno de los momentos más críticos de cada Gran Premio: la largada.




