El Gran Premio de Catalunya no es un trazado cualquiera en la Fórmula 1. Por su combinación de curvas rápidas, sectores técnicos y exigencia sobre los neumáticos, históricamente funciona como una referencia precisa para medir el rendimiento de los autos. Y allí McLaren mostró una cara muy diferente a la de las últimas carreras, donde había sufrido demasiado.


































