A veces se pellizca para darse cuenta con quién está y adónde está. Si bien Gustavo Nepote tuvo la fortuna de trabajar en muchos cuerpos técnicos y guardar muy gratos recuerdos de ese ascenso con Unión en el 2011, de haberse salvado del descenso con Mario Sciacqua en Patronato o lo mismo con Jorge Burruchaga en Atlético de Rafaela ("aunque en el Apertura del 2013, medio año antes de esa final con Colón en Rosario, peleamos el campeonato con San Lorenzo", recuerda), los grandes logros llegaron con Hernán Crespo. Y fue algo mutuo, porque en los cinco títulos de aquél fantástico goleador de River, Parma, Inter, Chelsea, Milan y la selección argentina, estuvo Gustavo Nepote entrenando a sus arqueros. Primero, la vuelta olímpica en la Sudamericana con Defensa y Justicia, luego el Paulista con el San Pablo y ahora los tres títulos logrados con el Al Duhail en Qatar, donde quieren que vuelvan.


































